WhatsApp empezó a cerrar la canilla para varios celulares viejitos y, desde septiembre, algunos modelos quedarán afuera. La movida tiene que ver con seguridad y con el rendimiento de la app, que ya no da abasto en equipos antiguos.
Para instalar la aplicación y registrar una cuenta, el teléfono tiene que tener Android 5.0 o posterior. En Apple, desde noviembre se pedirá iOS 15.1 o una versión más nueva.
Hay otro dato clave: el equipo tiene que poder recibir llamadas o mensajes SMS para completar la verificación. O sea, si el celular solo se mueve por Wi-Fi, queda pagando y no sirve para crear una cuenta nueva.
Entre los modelos afectados aparecen el iPhone 5, los Samsung Galaxy S3 y S4, y la primera generación de los Moto G y Moto E, entre otros. La app explicó que estos dispositivos ya no pueden actualizar su software a las versiones que pide el servicio.
La razón, según Meta, es que todos los años revisan qué equipos y sistemas tienen menos usuarios activos. También pesa que esos teléfonos no cuentan con las últimas actualizaciones de seguridad ni con la memoria necesaria para las funciones nuevas. ¿Viejos, queridos y cada vez más complicados para seguir el ritmo?

