La situación judicial de Flávio Bolsonaro sumó otro capítulo en Brasil. El senador quedó ligado a dos investigaciones que buscan aclarar presuntas irregularidades financieras y posibles maniobras de lavado de dinero.
Los dos expedientes tramitan en el Supremo Tribunal Federal (STF). Igual, todavía falta definir qué tribunal tomará la posta cuando termine su mandato, previsto para fines de enero de 2027.
Una de las causas apunta al financiamiento de Dark Horse, una película sobre la trayectoria de Jair Bolsonaro. El caso tomó vuelo el 13 de mayo, cuando The Intercept Brasil difundió grabaciones donde Flávio le pide dinero a Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master.
Según esos audios, habría solicitado 134 millones de reales, unos 24 millones de dólares, para la producción. Ahora los investigadores quieren saber en qué condiciones se armó ese trato, adónde fue a parar la plata y si terminó en otra cosa.
La otra línea judicial mira transferencias hacia una estructura financiera en Estados Unidos. De acuerdo con la información publicada por Infobae, Vorcaro movió al menos 61 millones de reales —unos 11 millones de dólares— al Havengate Development Fund, un fondo administrado por personas vinculadas con el abogado de Eduardo Bolsonaro.
En julio, el ministro André Mendonça autorizó que Flávio fuera investigado por posibles delitos de corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas. El senador admite que pidió los recursos, pero sostiene que buscaba financiamiento privado para una película sobre su padre. Con dos causas abiertas, la cosa no le viene fácil, ¿no?

