Israel vota este martes por primera vez desde los ataques de Hamas del 7 de octubre de 2023. La elección llega con la guerra en Medio Oriente todavía al rojo vivo y con varias cuentas sin cerrar.
El gran protagonista es Benjamin Netanyahu, de 77 años, que buscará seguir en el poder. Lo hará con una alianza difícil entre Likud, la ultraderecha religiosa de Itamar Ben Gvir y grupos ultraortodoxos, una mezcla que viene bastante cargada.
Del otro lado asoma una coalición sionista de centroderecha encabezada por Gadi Eisenkot, ex jefe del Estado Mayor y viejo conocido de la política israelí. También aparece Yair Golán, al frente de Los Demócratas, aunque la centroizquierda llega muy relegada en los sondeos.
En total compiten unas treinta agrupaciones, pero la pelea fuerte está en otro lado: quién consigue los 61 escaños necesarios para armar gobierno. Las encuestas hablan de un empate técnico, así que la cosa viene finita y nadie puede cantar victoria antes de tiempo.
Hay 7,3 millones de israelíes habilitados para votar, y más del 10% vive en el exterior. Netanyahu llega golpeado por los cuestionamientos internos, las acusaciones por la seguridad fallida y el desgaste de una guerra que dejó a Israel bajo la lupa mundial. ¿Quién se queda con la manija esta vez?

