Cazas F-16 del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) interceptaron este domingo varias aeronaves que entraron sin permiso en el espacio aéreo restringido de Bedminster, en New Jersey, muy cerca del club de golf del presidente Donald Trump.
El episodio ocurrió mientras seguían activas las restricciones temporales de vuelo dispuestas por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos para esa zona. Las medidas estaban vinculadas a la presencia prevista de Trump en Bedminster y a la realización del torneo LIV Golf Nueva York en las instalaciones cercanas.
Para que se entienda en criollo: cuando rigen estas limitaciones, no cualquier avión puede pasar por ahí como si nada. Son zonas donde algunas maniobras quedan prohibidas o quedan sujetas a controles especiales, algo que suele aplicarse en visitas presidenciales, eventos grandes o situaciones que necesitan más vigilancia.
Antes del fin de semana, el NORAD ya había avisado que iba a reforzar la vigilancia en la zona y que podía usar tanto aeronaves de combate como sistemas terrestres de defensa para controlar el espacio aéreo. Según lo informado, el despliegue forma parte de un esquema escalonado para detectar aviones, evaluar qué hacen y responder si entran donde no deben.
Las autoridades militares remarcaron además que los medios terrestres y aéreos trabajan coordinados para mantener el control. En ese marco, insistieron en que los pilotos de aviación general revisen siempre los avisos aeronáuticos antes de despegar, porque ahí figuran los cambios temporales que pueden afectar una ruta.
El mensaje fue directo: “Comprueben los avisos aeronáuticos antes de cada vuelo”. La advertencia apunta a evitar que aviones civiles terminen metidos, por error, en sectores protegidos y obliguen a activar un operativo de interceptación.
Cuando eso pasa, hay protocolos para identificar la aeronave y sacarla del área restringida. Las instrucciones oficiales indican que el piloto interceptado debe usar las frecuencias internacionales de emergencia 121.5 o 243.0 para recibir indicaciones y cambiar el rumbo.
El hecho en New Jersey también volvió a poner la lupa sobre la seguridad aérea alrededor de los movimientos de Trump. Días antes, el helicóptero presidencial Marine One, en el que viajaba el mandatario, pasó a menos de una milla de un avión comercial cerca del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington.

