Colombia vive horas durísimas después del fuerte terremoto que sacudió al país este lunes. El presidente Abelardo De La Espriella confirmó que la cifra de muertos trepó a 265 y que todavía hay 496 personas desaparecidas.
El anuncio se hizo en una conferencia de prensa en el Palacio de San Carlos, en Bogotá, donde además adelantó que el Gobierno va a declarar una emergencia económica para enfrentar todo lo que dejó el desastre. La medida apunta a dar respuesta rápida a las familias que perdieron todo o quedaron con daños en sus casas.
El sismo fue de magnitud 7,4 y ocurrió a las 7:34, con epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó. La fuerza del movimiento se sintió en gran parte del territorio colombiano y dejó un panorama muy complicado en distintas localidades.
Las zonas más golpeadas fueron Cali, Chocó, Manizales y Pereira, donde se reportaron muertos, heridos y daños en edificios. Para la gente de esos lugares, la preocupación ahora pasa por encontrar a los desaparecidos, asistir a los heridos y empezar a reconstruir lo que se rompió en segundos.
En Bogotá y Medellín también hubo consecuencias del temblor, aunque por ahora los reportes hablan de algunas grietas y sin daños estructurales. Igual, el susto fue fuerte y dejó a muchas familias en alerta.
Frente a la magnitud de lo ocurrido, De La Espriella declaró el desastre de carácter nacional y anticipó que su administración pondrá en marcha medidas de asistencia para los hogares damnificados. Entre esas acciones aparecen subsidios para las familias afectadas, mientras se sigue evaluando el impacto económico de la tragedia.

