OSDE y la Universidad de San Andrés largaron el Índice de Bienestar, una medición nueva para seguir mes a mes cómo se sienten los argentinos. Y en la primera pasada, el promedio dio 3,34 puntos sobre 5.
La encuesta toma diez dimensiones de la vida diaria: plata, laburo, relaciones, familia, salud física y mental, tiempo libre, vivienda, formación y propósito. También mira hábitos y emociones, porque al bienestar no lo arma una sola cosa, ¿no?
En esta primera entrega, que corresponde a los primeros días de septiembre, lo que más satisfacción genera es el grupo familiar o con quienes se convive, con 46%. Después aparecen los amigos y el círculo social, con 35%, mientras que la salud mental y el equilibrio emocional quedaron en quinto lugar, con 27%.
Del otro lado, la situación laboral y la económica están entre las que peor pisan. El 24% dijo estar nada satisfecho con su trabajo y el 34% marcó lo mismo para la economía personal, así que el bolsillo sigue haciendo ruido.
El informe también mostró algunos hábitos que mueven la aguja: reunirse 2 o 3 veces por semana sube el bienestar a 3,66, dormir más de 8 horas lo lleva a 3,42 y entrenar de 3 a 4 días por semana lo empuja hasta 3,65. O sea, entre afectos, descanso y movimiento, parece que está la mano... ¿quién lo hubiera dicho?

