La Secretaría de Energía les puso el freno a 17.843 pedidos de subsidio para luz y gas que venían desde Puerto Madero, countries y barrios cerrados del AMBA y la provincia de Córdoba.
La movida se hizo con un sistema que cruza la ubicación de cada medidor con imágenes satelitales, mapas digitales y datos de urbanizaciones cerradas. O sea: el papel podía decir una cosa, pero el mapa cantaba otra.
Además, el relevamiento marcó que 1.508 números de documento intentaron anotarse entre dos y cinco veces desde julio de 2025 hasta ahora. El sistema ya los había marcado como no calificados, pero algunos insistieron igual, como quien prueba suerte con la misma ficha.
La idea oficial es cortar el beneficio antes de que se haga efectivo cuando detectan zonas de manifiesta capacidad de pago. En paralelo, la Secretaría sigue afinando el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados, que reemplazó al esquema anterior de tres niveles.
Ese registro toma como referencia los ingresos del hogar y también mete filtros patrimoniales: quedan afuera, por ejemplo, quienes tengan autos muy nuevos, varios inmuebles, embarcaciones de lujo o aeronaves. Para pedir revisión, el trámite va por Trámites a Distancia y hay que demostrar que el rechazo fue incorrecto. ¿Y ahora quién se hace el distraído con el mapa?

