El FMI y la Argentina cerraron un acuerdo a nivel técnico por la tercera revisión del programa. Traducido al idioma de la calle: el Gobierno quedó a un paso de destrabar unos US$900 millones.
El organismo salió a marcar que las políticas fiscales y monetarias vienen sosteniendo la baja de la inflación y la mejora externa. También destacó que la acumulación de reservas viene por encima de lo comprometido, así que la cuenta, por ahora, da mejor de lo que esperaba el Fondo.
Eso sí, todavía falta el trámite grande: la aprobación del Directorio Ejecutivo. Según el comunicado, recién se trataría a principios de diciembre, así que no hay plata en la mano todavía y el asunto sigue en pausa.
En el medio aparece un detalle que no es menor: antes de que llegue ese desembolso, el Gobierno tiene que enfrentar un vencimiento por US$800 millones en intereses con el organismo, previsto para el próximo lunes. Ahí está la película completa, sin maquillaje.
El Fondo también remarcó que el BCRA compró cerca de US$16.000 millones en lo que va de 2026 y que el superávit primario de 1,4% del PBI sigue siendo una pieza clave. Con ese libreto, el oficialismo busca mostrar orden y seguir juntando reservas. ¿Se vendrá el visto bueno o habrá que seguir esperando sentado?

