El PRO volvió a meterle picante a la relación con el Gobierno de Javier Milei. Tras el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva, el partido de Mauricio Macri defendió el vínculo con Brasil y pidió no soltar la agenda común.
Bajo el título “Brasil, Lula fue reelecto”, el espacio dijo que el país vecino es “nuestro vecino y socio central en el Mercosur”. Y remarcó que la relación bilateral tiene que apoyarse en objetivos compartidos, sin andar mirando tanto la camiseta política.
En ese mensaje, el PRO puso sobre la mesa exportaciones, infraestructura, energía e inversiones. También sostuvo que la política exterior argentina debe priorizar los intereses del país, aunque las diferencias ideológicas hagan ruido.
El lunes, el partido ya había felicitado a Lula por su victoria y la definió como “una nueva oportunidad” para afianzar un vínculo histórico. Después, Macri también lo saludó en X y le deseó prosperidad y crecimiento para Brasil y la región.
Del otro lado, el Gobierno nacional avisó que no habrá saludo oficial. El vocero presidencial, Adrián Ravier, justificó la decisión diciendo que Lula no saludó personalmente a Milei cuando ganó en 2023. Pero aclaró que la diplomacia y el comercio siguen, porque dentro del Mercosur la cosa no se corta así nomás. ¿Se puede pelear en la tribuna y seguir negociando en la cancha? Parece que sí.

