La Iglesia salió a meter cuchara en el debate por el endeudamiento de las familias argentinas. Y le pidió al Gobierno nacional que no haga la vista gorda.
El titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo, fue claro: “No se puede tener una mirada superficial, ni menos decir: ‘No nos interesa o que se arreglen’”. Según planteó, muchas personas se endeudan para cubrir necesidades básicas.
También comparó esta situación con la ludopatía que golpea a muchos jóvenes. Dijo que el problema se agrava con el uso de las billeteras electrónicas y con deudas que, en sus palabras, van dejando a la gente “en una situación muy desventajosa”.
En números, la cosa viene pesada: la mora bancaria familiar llegó al 12,8% en junio de este año, pero en las billeteras trepó al 30,1%. Ese nivel superó el pico de la pandemia, que había sido del 27,1% en mayo de 2020.
En total, hay 5,91 millones de personas en situación irregular sobre 20,96 millones de deudores, según el informe del CEPA con datos del Banco Central y la Central de Deudores. En medio de la pelea política por el tema, la pregunta queda picando: ¿de verdad alcanza con decir que cada uno se arregle?

