La Unión Industrial Argentina (UIA) se sienta este martes a hacer números finos en su 32ª Conferencia Industrial, con la crisis del sector golpeando la puerta. Y, como ya viene pasando, Javier Milei otra vez se queda afuera del convite.
El encuentro llega con la industria en rojo. En agosto, la actividad cayó 3,2% según el último dato del IPI del Indec, y las consultoras ya ven a la economía rozando la recesión.
El presidente de la UIA, Martín Rappallini, encara su segunda conferencia con un discurso más filoso que al principio. Va a marcar la pérdida de empleo industrial, la falta de inversiones y el retroceso en rubros como el textil y el metalúrgico.
Igual, el cierre buscará sonar más propositivo que de pelea. La idea es empujar acuerdos entre sectores, pero sin esconder que con estabilidad macro no alcanza y que hace falta más competitividad, porque la industria no vive de buenas intenciones.
También presentarán dos proyectos: un Pacto Fiscal Federal y un Régimen Industrial para la Competitividad Internacional. Con eso quieren que el Gobierno empareje la presión impositiva local con la de otros países de la región, a ver si la producción deja de remar en dulce de leche, ¿no?

