La Cámara de Diputados se puso picante este miércoles y terminó abriendo el juego para discutir los proyectos sobre morosidad. Martín Menem cerró un acuerdo con bloques dialoguistas para sacar de la cancha a Presupuesto y evitar que los textos sumen costo fiscal.
El peronismo, los libertarios y los aliados del gobierno votaron por unanimidad el emplazamiento de Finanzas y Derechos del Consumidor. En criollo: se fijó un cronograma para que las comisiones traten los proyectos y no quede todo empacado en un cajón.
La jugada venía hablada de antes, cuando el oficialismo entendió que iba a tener que abrir el recinto. Menem propuso quitar el giro a Presupuesto, una comisión donde La Libertad Avanza, el PRO y la UCR juntan 26 sobre 49 firmas, y ahí la oposición la tenía más cuesta arriba.
Desde el bloque libertario festejaron que no se debatieron las cuestiones de fondo y que, sin paso por Presupuesto, ningún dictamen puede traer gasto para el Estado. Del otro lado, un diputado peronista dijo que pasar por esa comisión habría sido casi imposible por la composición, y que hace un año empujan este tema sin suerte.
Antes de esa votación, también se aprobó por unanimidad el emplazamiento impulsado por Juan Marino para tratar la prórroga de la emergencia en discapacidad. Ese expediente irá a Discapacidad y Presupuesto, porque la actualización de las prestaciones sí demanda plata pública, y el próximo 30 de septiembre debería haber dictamen. ¿Quién dijo que en Diputados no se juega al ajedrez con el reglamento?

