Cuando hay una tragedia, todos miran a los bomberos, la policía y las ambulancias. Pero también hay otro trabajo, menos visible, que busca sostener a las personas golpeadas por lo que pasó.
En una charla con Radio Mil20, la psicóloga especializada en emergencias Adriana Videla explicó que la ayuda en salud mental no empieza después del hecho. "La salud mental es transversal a la emergencia. Se trabaja desde antes, durante y después del evento", señaló.
Videla contó que antes de una crisis se arma la prevención y los planes de respuesta. Durante el hecho, los equipos contienen y acompañan a quienes quedan más afectados. Después, sigue la recuperación y la rehabilitación.
La profesional remarcó que no improvisan. Dijo que trabajan con un protocolo ya armado y que la primera tarea es dar sostén a quien está atravesando un momento traumático. "La intervención tiene que ver con la contención, el acompañamiento y con ser un sostén para quien está padeciendo un sufrimiento", sostuvo.
La ayuda no apunta solo a las víctimas directas. También alcanza a familiares, allegados, vecinos y rescatistas. "Los rescatistas hoy ocupan un lugar muy importante dentro de las personas afectadas. Ellos también necesitan estrategias de salud mental antes y después de intervenir", explicó.
La psicóloga también dijo que no esperan un pedido de ayuda. Van al lugar, miran lo que pasa y hacen una evaluación rápida para detectar quién necesita atención urgente. "A veces prestamos más atención al que no llora, al que se va caminando desorientado y nadie advirtió cómo está", comentó.
Sobre el final, habló de la huella que dejan las catástrofes en la gente. Puso como ejemplo a los sanjuaninos que vivieron el terremoto de 1977 y a los que nacieron después. También señaló que en la provincia falta formación específica en este campo y que muchos profesionales se capacitan afuera.

